Un payaso molesto desafía al público a lanzar pelotas de béisbol. Si da en el blanco, el payaso cae en un balde de agua. ¡Cuidado, el payaso es insultante y no se anda con rodeos!
Originalmente una atracción de feria estadounidense, debutó en Europa en el Carnaval de La Haya. Un recuerdo del pasado, pero más relevante que nunca. ¿Acaso no estamos hoy en un mundo en el que se puede decir menos y menos?







